sábado, 25 de marzo de 2023

Yo soy la Resurrección y la Vida.

 Domingo 26-03-2023

V Domingo del Tiempo de Cuaresma, Ciclo A
Del Santo Evangelio según San Juan 11,1-45.


En aquel tiempo, un hombre llamado Lázaro había caído enfermo. Era natural de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta. (María, hermana de Lázaro, el enfermo, era la misma que derramó perfume sobre los pies del Señor y se los secó con sus cabellos.) Las hermanas de Lázaro mandaron a Jesús este recado:


–Señor, tu amigo está enfermo.


Jesús, al enterarse, dijo:

–Esta enfermedad no terminará en la muerte, sino que tiene como finalidad manifestar la gloria de Dios; por medio de ella resplandecerá la gloria del Hijo de Dios.

Jesús tenía una gran amistad con Marta, con su hermana María y con Lázaro. Sin embargo, a pesar de haberse enterado de que Lázaro estaba enfermo, continuó en aquel lugar otro par de días.


Pasado este tiempo, dijo a sus discípulos:

–Vamos otra vez a Judea.


Los discípulos exclamaron:

–Maestro, hace bien poco que los judíos intentaron apedrearte; ¿cómo es posible que quieras volver allá?


Jesús respondió:

–¿No es cierto que es de día durante doce horas? Si uno camina mientras es de día, no tropezará porque la luz de este mundo ilumina su camino. En cambio, si uno anda de noche, tropezará ya que le falta la luz.


Y añadió:

–Nuestro amigo Lázaro se ha dormido, pero yo voy a despertarlo.


Los discípulos comentaron:

–Señor, si se ha dormido, quiere decir que se recuperará.

Creían ellos que Jesús se refería al sueño natural, pero él hablaba de la muerte de Lázaro.


Entonces Jesús se expresó claramente:

–Lázaro ha muerto. Y me alegro por ustedes de no haber estado allí, porque así tendrán un motivo más para creer. Vamos, pues, allá.

Tomás, apodado «el Mellizo», dijo a los otros discípulos:


–¡Vamos también nosotros y muramos con él!

A su llegada, Jesús se encontró con que Lázaro había sido sepultado hacía ya cuatro días. Como Betania está muy cerca de Jerusalén –unos dos kilómetros y medio–, muchos judíos habían ido a visitar a Marta y a María para darles el pésame por la muerte de su hermano. En cuanto Marta se enteró de que Jesús llegaba, le salió al encuentro. María, por su parte, se quedó en casa. 


Marta dijo a Jesús:

–Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano. Pero aun así, yo sé que todo lo que pidas a Dios, él te lo concederá.


Jesús le contestó:

–Tu hermano resucitará.


Marta replicó:

–Sé muy bien que volverá a la vida al fin de los tiempos, cuando tenga lugar la resurrección de los muertos.


Jesús entonces le dijo:

–Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá; y ninguno de los que viven y tienen fe en mí morirá para siempre. ¿Crees esto?


Marta contestó:

–Sí, Señor; yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, que había de venir al mundo.

Dicho esto, Marta fue a llamar a su hermana María y le dijo al oído:


–El Maestro está aquí y pregunta por ti.

María se levantó rápidamente y salió al encuentro de Jesús, que no había entrado todavía en el pueblo, sino que estaba aún en el lugar en que Marta se había encontrado con él. Los judíos que estaban en casa con María, consolándola, al ver que se levantaba y salía muy de prisa, la siguieron, pensando que iría a la tumba de su hermano para llorar allí. Cuando María llegó al lugar donde estaba Jesús y lo vio, se arrojó a sus pies y exclamó:


–Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.

Jesús, al verla llorar a ella y a los judíos que la acompañaban, lanzó un suspiro y, profundamente emocionado, preguntó:


–¿Dónde lo han sepultado?


Ellos contestaron:

–Ven a verlo, Señor.

Jesús se echó a llorar, y los judíos allí presentes comentaban:

–Bien se ve que lo quería de verdad.


Pero algunos dijeron:

–Y este, que dio vista al ciego, ¿no podría haber hecho algo para evitar la muerte de su amigo?

Jesús, de nuevo profundamente emocionado, se acercó a la tumba. Era una cueva cuya entrada estaba tapada con una piedra.


Jesús les ordenó:

–Quiten la piedra.

Marta, la hermana del difunto, le advirtió:

–Señor, tiene que oler ya, pues lleva sepultado cuatro días.


Jesús le contestó:

–¿No te he dicho que, si tienes fe, verás la gloria de Dios?

Quitaron, pues, la piedra y Jesús, mirando al cielo, exclamó:

–Padre, te doy gracias porque me has escuchado. Yo sé que me escuchas siempre; si me expreso así, es por los que están aquí, para que crean que tú me has enviado.

Dicho esto, exclamó con voz potente:


–¡Lázaro, sal afuera!

Y salió el muerto con las manos y los pies ligados con vendas, y la cara envuelta en un sudario.


Jesús les dijo:

–Quítenle las vendas y déjenlo andar.

Al ver lo que había hecho Jesús, muchos de los judíos que habían ido a visitar a María creyeron en él.


Palabra del Señor.

 

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Estudio del Evangelio.

Recuerda la oración o el canto al Espíritu Santo.

 

En el texto de hoy vemos cómo situación la resurrección de Lázaro vemos a Jesús hablar de su amigo, anunciando que su enfermedad no terminaría en muerte, si no que con ella se manifestaría la Gloria de Dios, en sus actitudes lo vemos preocupado, le vemos llorar y aún así anunciando la Gloria de Dios, lo que me revela a un Dios humano, que me acompañar y es justo a través de su humanidad que muestra la divinidad del Padre.


Si uno camina mientras es de día… mientras camine aferrado a la luz que es Cristo, no debo temer, pues Él siempre estará conmigo guiándome  y fortaleciéndome, como hijo de la Luz debo cuidar que mis obras den Gloria Dios, y no adecuar mis actos y situaciones para favorecer mi ego y mi soberbia.


Quiten la piedra… es bueno preguntarnos qué obstáculo me detiene, o qué obstáculo pongo en mi camino, para no servir a mi hermano, para no mostrar el Rostro del Resucitado con mis acciones, para no salir de mi tumba, y quedarme en la oscuridad de mi humanidad, aún sabiendo que desde allí no podré ver la Gloria de Dios, y de igual manera quedándome inmóvil, pues así no podré entrar en el dinamismo sinodal del Evangelio, que es el único que puede desatarme y permitirme caminar a la luz de Cristo Resucitado.


Estamos llamados a remover y quitar de todo lo que sabe y se parece a muerte, la hipocresía, la critica destructiva, el Señor nos invita a quitar las piedras de nuestros corazones, y su vitalidad volverá a florecer en torno a Cristo que vive y nos adhiere a su persona.


Señor Jesús, te pido perdón por las veces en que me impaciento, pensando que te retrasas en ayudarme, te ruego Señor, dame paciencia y esperanza. Amén.



Atte: Luis Alfredo Escalona

Animación Bíblica Pastoral

Parroquia Santuario, "Ntra. Sra. del Pilar"

sábado, 25 de febrero de 2023

¡Aléjate, Satanás!

 Domingo 26-02-2023

I Domingo del Tiempo de Cuaresma, Ciclo A
Del Santo Evangelio según San Mateo 4,1-11.


Entonces Jesús, movido por el Espíritu, se retiró al desierto para ser tentado por el Diablo. Guardó un ayuno de cuarenta días con sus noches y al final sintió hambre.


Se acercó el Tentador y le dijo:


«Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan».


Él contestó:


«Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios».


Luego el Diablo se lo llevó a la Ciudad Santa, lo colocó en el alero del templo y le dijo:


«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, pues está escrito: Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti; te llevarán en sus palmas para que tu pie no tropiece en la piedra».


Jesús respondió:


«También está escrito: No pondrás a prueba al Señor, tu Dios».


De nuevo se lo llevó el Diablo a una montaña altísima y le mostró todos los reinos del mundo en su esplendor, y le dijo:


«Todo esto te lo daré si postrado me rindes homenaje».


Entonces Jesús le replicó:


«¡Aléjate, Satanás! Que está escrito: Al Señor tu Dios adorarás, a él sólo darás culto».


Al punto lo dejó el Diablo y unos ángeles vinieron a servirle.


Palabra del Señor.

 

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Estudio del Evangelio.

Recuerda la oración o el canto al Espíritu Santo.

 

Hoy veo a Jesús que se retira al desierto impulsado por el Espíritu para ser tentado por el diablo.


Jesús me revela a un Dios humano, paciente, y confiado en la Divina asistencia del Padre.


Jesús se deja llevar por el Espíritu,  se retira, ayuna, pero al final siente hambre. Sin embargo la necesidad no lo doblega, mantiene firme y confiado en su Padre, manteniendo una actitud franca y sincera ante el tentador. Le dice claramente: "No pondrás a prueba al Señor, tu Dios". Y para finalizar le replica : "¡Aléjate, Satanás!"


Me impacta ver la actitud de firmeza inquebrantable de Jesús ante el tentador,  nada lo hizo apartarse de su condición de Hijo de Dios. "La tentación" se nos presenta de una manera muy dulce, ella siempre busca apartarnos del proyecto de nuestro  Padre ofreciendonos falsas esperanzas.


¿Cuántas veces en aprietos, en angustias y cansancio se nos presentan oportunidades "fáciles" que podrían darnos una solución? ¿Y cuantas veces caemos? . ¿Como actuamos nosotros ante las tentaciones? Llámense ira, poder, gula, bienestar económico mal habido.... etc, etc... ¿Nos dejamos llevar por el tentador o por el Espíritu?. Que nos falta a nosotros para tener la firmeza de Jesús, y así poder decir: ¡Aléjate, Satanás!. Debemos tener claro que el Reino de Dios no se impone con poder, se ofrece con amor.


Este Evangelio me llama a reflexionar

¿Como afronto mis tentaciones, mis cruces, mis cargas? ¿Qué debo cambiar en mi vida?. Para llenarme del Espíritu Santo y actuar cómo Jesús, tengo que dejarme impregnar del amor de Dios, y eso lo consigo conociendo al Maestro a través de la lectura asidua de la Palabra y la oración. 


Señor Jesús,  ayudanos a ser como Tu, solo Tú  gracia y tu perdón nos basta. Queremos ser desprendidos , bondadoso,  misericordiosos, pero ante todo firmes en la fe. Señor que  quien nos encuentre, te encuentre a Ti.



Atte: Luis Alfredo Escalona

Animación Bíblica Pastoral

Parroquia Santuario, "Ntra. Sra. del Pilar"

sábado, 18 de febrero de 2023

Sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto.

 Domingo 19-02-2023

VII Domingo del Tiempo de Ordinario, Ciclo A
Del Santo Evangelio según San Mateo 5,38-48.


En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Han oído que se dijo: Ojo por ojo, diente por diente; pero yo les digo que no hagan resistencia al hombre malo. Si alguno te golpea en la mejilla derecha, preséntale también la izquierda; al que te quiera demandar en juicio para quitarte la túnica, cédele también el manto. Si alguno te obliga a caminar mil pasos en su servicio, camina con él dos mil. Al que te pide, dale; y al que quiere que le prestes, no le vuelvas la espalda.

Han oído que se dijo: 
Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo. Yo, en cambio, les digo: Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian y rueguen por los que los persiguen y calumnian, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos.

Porque, si ustedes aman a los que los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen eso mismo los publicanos? Y si saludan tan sólo a sus hermanos, ¿Qué hacen de extraordinario? ¿No hacen eso mismo los paganos? Ustedes, pues, sean perfectos, como su Padre celestial es perfecto''


Palabra del Señor.

 

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Estudio del Evangelio.

Recuerda la oración o el canto al Espíritu Santo.

 

 La situación de este texto nos muestra a un Jesús hablando a sus discípulos señalando la meta de la perfección Cristiana “la imitación de la santidad de Dios” dejando de lado la Ley del Talión, le vemos hablar de manera directa y contundente con ejemplos claros, por lo que se da a entender, y esto es lo que me muestra a un Dios compasivo y lleno de misericordia.

 

Seguir e imitar a Cristo, se dice fácil y rápido pero la verdad presentan todo un reto de conversión permanente, como abrazar y orar por quien me trata mal, por quien trata de hacerme caer, a que presto atención, a la observancia de que esa persona también es un hijo de Dios, o me quedo enganchado en esos sentimientos y emociones corrosivas que no me dejan ver con claridad, que me hacen infeliz y me ahogan, le cedo el control de mi tranquilidad aquel que valiéndose de su posición obra mal y de manera directa o indirecta me afecta.

 

Vivir conforme a las enseñanzas de Jesús, es mantener viva la experiencia del amor del Padre Celestial. Esto para Jesús es el rechazo a la violencia en cualquier forma posible, rechazarla y cambiarla por la razón del amor, y es aquí donde debo poner la otra mejilla, ceder mi vestido, tiempo, trabajo y dinero, aun cuando el otro actué de manera injusta. Pero aun así no me corresponde a mí desgastarme por la falta del otro, sino mostrar el Rostro Vivo del Padre celestial, que hace salir su sol sobre los buenos y los malos, y manda su lluvia sobre los justos y los injustos. Amar al estilo de Dios es despojarme de la indiferencia, y no permitir que el desamor o el odio se implanten en mi corazón.

 

Oh Señor, gracias por el don de la vida, hoy nos pides que nos portemos bien con todos, porque sobre todos, sale el sol de tu Amor Misericordioso. Jesús mío, sabes que a veces me cuesta mucho ser bueno con todos. Ayúdame a vencer los rencores que quieren anidar en mi corazón. Amén



Atte: Luis Alfredo Escalona

Animación Bíblica Pastoral

Parroquia Santuario, "Ntra. Sra. del Pilar"

sábado, 4 de febrero de 2023

Vosotros sois la luz del mundo.

 Domingo 05-02-2023

V Domingo del Tiempo de Ordinario, Ciclo A
Del Santo Evangelio según San Mateo 5,13-16.

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: 


-«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»


Palabra del Señor.

 

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Estudio del Evangelio.

Recuerda la oración o el canto al Espíritu Santo.

 

 La situación del texto de este domingo me muestra a un Jesús que nos indica lo que somos en este mundo, lo vemos hablar de tal manera que se hace entender por todos utilizando ejemplos muy cotidianos, y sus palabras más resaltantes son “ustedes son la Sal del mundo… ustedes son la Luz del mundo…” mostrando así las actitudes de un auténtico Maestro que sabe cómo darse a entender, y es allí donde veo a un Dios humano que me forma con su Palabra y presencia, impulsándome a la misión encomendada en este mundo.

 

La manera de hablar de Jesús llama mi atención, una manera muy sencilla, pues busca que todos quienes tengan la experiencia del encuentro con Él, le sigan y se sumen a la misión evangelizadora, el Señor nos ha visto a los ojos y nos ha llamado, entonces me pregunto ¿De qué sirve dejar las redes y seguirlo, si permito que las tinieblas de la soberbia y el sin sabor de la desobediencia nuble mi misión?.

 

Y es que las circunstancias de nuestro día a día, ya son lo suficientemente amargas, como para que además nuestro corazón se centre solamente en mí, y en lo que yo quiero hacer, y como yo quiero hacerlo, dejando nuestro encuentro con los hermanos desabrido, y destilando pensamientos oscuros y de división que solo terminan alejando a los sencillos del encuentro con Dios.

 

“Ustedes son la Sal del mundo…” quien no quisiera un poco de sazón en su vida, una manera de mostrar que las circunstancias de la vida pueden mejorar cuando uso esa pizca de sazón contenida en el Evangelio. “Ustedes son la Luz del mundo…”  ¿Qué se podría hacer en la noche cuando las tinieblas lo inundan todo? Solo basta una pequeña luz, una conciencia clara de nuestro compromiso bautismal, y así podríamos llevar la Luz que es Cristo a todas nuestras calles, casas, trabajo y reuniones para que todos la vean, y crezca nuestra esperanza, no soy yo la luz, yo solo soy testigo de la Luz, y en ese sentido con Jesús a nuestro lado podríamos llevar una pizca de sal y un poquito de luz, para que todo sea distinto y mejor en nuestro caminar. Este es el propósito misionero al que estamos llamados todos.

 

Señor, gracias por el don de la vida, hoy nos pides que seamos la sal de la tierra. Deseas que con nuestras palabras y acciones demos “sabor” a la vida de quienes nos rodean. Ayúdame Jesús a ser esa pizca de “sal evangelizadora” que, con pequeños detalles y sutiles palabras, dé un toque de felicidad a la vida de quienes conviven conmigo. Amén.


Atte: Luis Alfredo Escalona

Animación Bíblica Pastoral

Parroquia Santuario, "Ntra. Sra. del Pilar"

sábado, 28 de enero de 2023

«Dichosos los pobres en el espíritu.»

 Domingo 29-01-2023

IV Domingo del Tiempo de Ordinario, Ciclo A
Del Santo Evangelio según San Mateo 5,1-12.

 

En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sen­tó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:


-«Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.


Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.


Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.


Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.


Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.


Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.


Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.


Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.


Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.


Palabra del Señor.

 

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Estudio del Evangelio.

Recuerda la oración o el canto al Espíritu Santo.

 

Hoy vemos como Jesús se presenta ante la muchedumbre y expone las bienaventuranzas, lo vemos situarse en un sitio elevado para llegar a todos cuando empiece a enseñar, explica detenidamente actitudes de un Maestro, en lo que dice destaca la palabra Dichoso, Felices; Bienaventurados, lo que me revela a un Dios de esperanza, en quien debo fundamentar el propósito de mi misión.

 

Las bienaventuranzas por lo que veo son actitudes de cómo comportarse con Dios y con los hermanos, por lo que una de ellas capta mi atención “Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos”, optar por la pobreza de espíritu lo entiendo como ser parte de ese Reino de Dios aquí en la tierra, donde Dios, penetra nuestros corazones y flaquezas, para fortalecernos aún cuando parece que no podemos con determinada situación, quienes luego de encontrarnos con Jesús decidimos seguirlo, adherirnos a su proyecto mesiánico, nunca estaremos solo, y nos sobrará aquello por lo que los poderosos pelean, la tranquilidad para mi cuerpo y mente, y la felicidad de espíritu.


La persona que opta por la pobreza será quien de consuelo al que es tratado y señalado injustamente, le proporcionará aliento, buscará reparar las injusticias orando y trabajando por la reconciliación y el perdón.

 

Hoy estoy llamado a estudiar mi encuentro con la persona de Jesús, analizar el cambio que el Señor ha proporcionado en mí, aunque sea poco, y partiendo de allí desbordarme en el servicio a los más necesitados, sin buscar aplausos ni reconocimientos, solo sirviendo con humildad, silencio, alegría y obediencia.

 

“Señor Jesús, gracias por el don de la vida, mi Señor dame la capacidad para hacerme pequeño, al igual que los pobres, para estar con ellos, reír con ellos, vivir con ellos y morir con ellos. Amén.”


Atte: Luis Alfredo Escalona

Animación Bíblica Pastoral

Parroquia Santuario, "Ntra. Sra. del Pilar"

sábado, 21 de enero de 2023

«Síganme, y yo los haré pescadores de hombres.»

 Domingo 22-01-2023

III Domingo del Tiempo de Ordinario, Ciclo A
Del Santo Evangelio según San Mateo 4, 12-23.

 

Al enterarse Jesús de que habían arrestado a Juan, se retiró a Gali­lea. Dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaún, junto al lago, en el territorio de Zabulón y Neftalí. Así se cumplió lo que había dicho el profeta Isaías:

 

«País de Zabulón y país de Neftalí,

 

camino del mar, al otro lado del Jordán,

 

Galilea de los gentiles.

 

El pueblo que habitaba en tinieblas

 

vio una luz grande;

 

a los que habitaban en tierra y sombras de muerte,

 

una luz les brilló.»

 

Entonces comenzó Jesús a predicar diciendo:

 

-«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.»

 

Pasando junto al lago de Galilea, vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, su hermano, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores.

 

Les dijo:

 

-«Venid y seguidme, y os, haré pescadores de hombres.»

 

Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

 

Y, pasando adelante, vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zebedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también.

 

Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron.

 

Recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.

 

Palabra del Señor.

 

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Estudio del Evangelio.

Recuerda la oración o el canto al Espíritu Santo.

 

En el evangelio de hoy vemos como Jesús inicia públicamente su misión al enterarse de la aprehensión de Juan Bautista, lo vemos dinámico, y automáticamente buscando a sus primeros colaboradores para la tarea emprendida, de lo que dice destacan dos palabras “Conviértanse, Sígueme…” dejando ver no solo actitudes de un Maestro sino también de un Pastor, lo que me revela a un Dios humano, cercano, llega hasta donde me encuentro me observa y me invita a dejar lo que me traba, lo que me limita. En las actitudes de quienes le rodean me llama la atención esos primeros invitados por Jesús, están atentos y hacen silencio para escuchar ese llamado del Salvador por lo que responden dejándolo todo…


Interesante la actitud de Jesús sin vacilar y llegada la hora sale de su zona de confort para desarrollar su actividad misionera, lo primero y más importante que propone, es una invitación “Conviértanse… Cambien…” y es que acoger y vivir una actitud de conversión exige un cambio de mentalidad y de corazón que debe poner en el centro de nuestra vida a la persona de Jesús. Este texto nos deja ver como esta invitación es acogida por hombres humildes y sencillos, que siendo libres lo dejan todo y deciden caminar con Jesús modelo de lo que significa convertirse.


Por lo tanto cuando he decidido seguir a Jesús, debo estar atento a lo que me dice, debo estar atento al mensaje, solo así podré aprender del Maestro, y es que la conversión nos lleva a tomar conciencia de donde estamos y hacia a donde queremos encaminar nuestros pasos en pro de nuestra tarea misionera, asumiendo los riesgos e incomprensiones que acarrea, nuestra opción por seguir a la persona de Jesús.


Este Evangelio me llama a estar atento al mensaje de Jesucristo, tratando de imitarlo, y así llevar a mis hermanos al conocimiento de la persona, siendo discípulos del Maestro, siendo “Pescador de hombres…”


Oh Señor, gracias por el don de la vida, dame la capacidad de escuchar tu voz e invitación a la conversión permanente, nunca es tarde para reorientar mis pasos hacia ti mi Señor, y hacia mis hermanos, Señor Jesús, que nunca cierre mi corazón a tu llamada. Amén.

 

Atte: Luis Alfredo Escalona

Animación Bíblica Pastoral

Parroquia Santuario, "Ntra. Sra. del Pilar"

sábado, 14 de enero de 2023

Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

 Domingo 15-01-2023

II Domingo del Tiempo de Ordinario, Ciclo A
Del Santo Evangelio según San Juan 1, 29-34.


En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él

 exclamó:


«Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Tras de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel».


Y Juan dio testimonio diciendo:


«He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él.


Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo:

“Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo”.


Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».


Palabra del Señor.


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Estudio del Evangelio.

Recuerda la oración o el canto al Espíritu Santo.


Hoy vemos en el Evangelio como Juan Bautista da testimonio de Jesús, como aquel que quita los pecados de la humanidad. Revelándome a un Dios que en su gran misericordia y amor hacia sus hijos quiere salvarnos y liberarnos de nuestra oscuridad. (egoísmos,  rencores, mentiras...)


Juan en su humildad, jamás quiso ocupar el papel del Mesías, tenia muy claro que detrás de él venia uno que ya existía antes de su nacimiento, alguien a quién él no merecía desatarle las sandalias. Juan seria el profeta del Dios  altísimo, porque iría delante del Señor   preparando sus caminos. (Lc. 1,76)


Jesus viene a mí, para que yo de testimonio de su persona. Desde mi bautismo soy sacerdote, profeta y rey, hoy en mi diario caminar también soy ese profeta que anuncia a Dios con mi actuar,  que anuncia que el Amor de Dios está en medio de nosotros, es ese "testimonio" de vida que llevo a mi hermano siendo coherente en mi actuar, mostrando el rostro  de Cristo a todo aquel con quien me toque convivir.


Hoy estoy llamado a ser sincero y humilde reconociendo mis debilidades y limitaciones. A ser portador de la Luz anunciando la Palabra, no de mi mismo, si no de aquel que existe antes de mi nacimiento. A mantenerme adherido a la persona de Cristo y actuando y amando como Él lo haría.


Gracias Padre porque me has consagrado desde mi bautismo para dar testimonio de tu Hijo vivo y Resucitado, hoy hago mias las palabras del salmista: "Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad". Amén.


Atte: Luis Alfredo Escalona

Animación Bíblica Pastoral

Parroquia Santuario, "Ntra. Sra. del Pilar"

Pero había que hacer fiesta y alegrarse…

XXIV Semana del Tiempo Ordinario, Ciclo C Domingo 14-09-2025 Evangelio según San Lucas 15,1-32.   Los publicanos y pecadores se acercaba...